FINAL DE LA VIII EDICIÓN DE LA LIGA ESPAÑOLA DE DEBATE UNIVERSITARIO

04/10/2020

Durante unos años, esta competición se vio paralizada, pero algunos patrocinadores como: Smurfit Kappa, Ecoalf, Martínez-Echevarría & Rivera, Cocacola, y Seur, decidieron rescatarla en este atípico año 2020, con el fin de volver a expandir por el territorio nacional el don de la palabra. 

 

Fruto de esta atipicidad sobrevenida, la liga, que estaba prevista para su celebración presencial, se terminó debutando en el formato on-line.  

 

Bajo este pretexto, desde el 17 al 27 de septiembre de 2020, nos vimos envueltos en uno de los mayores torneos en los que hemos podido participar hasta la fecha. Nuestro equipo, ha estado compuesto por Isabel Cortés, Óscar Luengo, Ignacio Buil, Sofía Alegre, Beatriz Alegre y Carmen Perdiguer, siendo nuestro capitán José Miguel González, en representación de la Universidad de Zaragoza.

 

La Liga Española de Debate Universitario (LEDU) se caracteriza por ser una competición de oratoria grupal, bajo el formato de debate académico. Modo éste de debatir en el que se enfrentan dos equipos con las posturas: a favor y en contra, de la pregunta que versa el debate.

 

Dentro de cada equipo, se llevan a cabo 4 intervenciones intercaladas por sus posturas:

 

Exposición Inicial (4 minutos en los que se expone la línea argumental que va a seguir el equipo a lo largo del debate, así como la estructura del mismo), Primera y Segunda Refutación (5 minutos en los que se acomete la contradicción de argumentos entre los dos equipos y se desarrolla cada uno de los bloques argumentales en los que se basa la tesis del equipo, aportando evidencias que apoyen las diferentes afirmaciones, razonamientos, etc.) y Conclusión (3 minutos en los que se trata de hacer un resumen del debate y se intenta convencer al jurado de por qué los argumentos del propio equipo han refutado a los del equipo contrario y por tanto, se ha ganado el debate). En este caso, se ha añadido la especialidad del Examen Cruzado, turno que tiene lugar tras la Exposición Inicial en el que el equipo contrario somete a una batería de preguntas durante dos minutos a la persona encargada de la misma. 

 

La pregunta que se nos brindó en esta VIII edición, era la siguiente: ¿Están tomándose las medidas adecuadas para alcanzar los objetivos de la estrategia de cambio climático 2050?

 

En este sentido, nuestra labor ha consistido, en primer lugar, en investigar acerca del tema. Para ello, nos basamos en: comunicaciones, directivas, reglamentos y demás textos normativos de la Unión Europea en suma con diferentes informes de consultoras tanto públicas como privadas, que respaldara nuestra postura, bien fuera a favor o en contra de la pregunta del debate. 

 

De forma posterior y en vistas de la cercanía de la fase oral, de forma conjunta los miembros del equipo preparamos la exposición a llevar a cabo en el propio debate, teniendo en cuenta los argumentos que la parte contraria podría esgrimir en el mismo y el modo en que trataríamos de refutarlos. 

 

Ya inmersos en la competición, dentro de las fases eliminatorias, los días 17 y 18 de septiembre nos enfrentamos en octavos de final frente a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, en cuartos de final frente a la Universidad de Cantabria y en semifinales frente a la Universidad Ramón Llull, debates todos ellos que tuvieron como veredicto la victoria para la Universidad de Zaragoza. 

 

Esto significaba el pase a la final, que tomó parte el día 27 de septiembre frente a la Universidad Carlos III de Madrid, con el gran aliciente de la presidencia del Jurado en la persona de Albert Rivera, ex candidato a la Presidencia del Gobierno y ex participante de esta competición de debate. En este caso, la UC3M resultó ganadora del debate. 

 

A pesar, de no haber conseguido la victoria en este último asalto, nuestro balance no puede ser otro, sino positivo. En cada paso, debate o fase hemos conseguido aprender, mejorar y situar a la Universidad de Zaragoza entre los dos mejores equipos de debate de España, (un logro del cual debemos sentirnos muy orgullosos, tanto colectiva, como individualmente).

 

Animamos por ello a futuras generaciones a participar en este tipo de eventos, pues suponen un valor añadido en la formación académica universitaria, proporcionando habilidades de índole profesional y personal que sin duda serán tenidas en cuenta en el futuro.